Lovely Pepa y los Foros Vogue

Debido a la repercusión que ha tenido en los últimos días un vídeo subido por la conocida bloguera Lovely Pepa y sus incendiarios efectos en redes sociales y páginas de internet, he querido retomar este blog para dar mi punto de vista, y si el tiempo del que dispongo me lo permite, continuar publicando regularmente sobre temas referentes a la moda para las que como yo, se interesan por este tema.

A veces las circunstancias vitales y profesionales de uno hacen imposible por falta de tiempo el llevar un blog, tal y como lo hacía antes. Os agradezco vuestra compresión al respecto y agradezco a las que navegando en busca de información aún llegar a parar a este rincón.

Bueno, a lo que vamos.

Lovely Pepa es la marca de Alexandra Pereira que es una bloguera española que si mal no recuerdo comenzaría su andadura en la época en que yo también empecé con el blog, y me acuerdo muy bien de cómo era ella en sus inicios, lo rápido que se hizo famosa, y cómo terminó dedicándose en exclusiva a ello, ya que por lo general, una bloguera no suele tener la suerte de obtener los ingresos que le hacen falta para subsistir (y no digamos vivir holgadamente) sólo de las fotos de su blog o de sus vídeos y suele ser una actividad que compaginan con otros trabajos, quedándose tan sólo en una especie de afición más o menos remunerada que ocupa un segundo plano en sus vidas.


Lovely Pepa daba una imagen (en sus inicios, quiero decir) bastante accesible, era una chica normal como pudiéramos serlo cualquiera de su público objetivo, que terminaba su carrera, tenía su novio de su ciudad de toda la vida, y era asidua a la ropa, pero de marcas muy democráticas, tipo Zara, Stradivaius, Sfera, y poquito más.

Empezó a tener un número MUY GRANDE de seguidoras precisamente porque se la veía como alguien cercano a una, que no tenía ni el físico llamativo de las modelos de las campañas de moda, ni un vestidor de lujo con las prendas top del diseñador de turno, pero de alguna manera hacía gracia ver cómo combinaba la ropa para verse favorecida sin gastarse más de lo que nos podíamos gastar cualquiera y sin grandes estridencias. OK.

Pues entonces empezó a ponerse de moda el que las marcas pagasen en especie o en metálico, o ambas, a ciertas blogueras para anunciar sus productos y penetrar más fácilmente en un público donde otro tipo de campañas no funcionaba tan bien ni tan barato. Ella empezó a ser muy contratada y lo que pasó después ya se sabe. 

Alexandra pasó a colaborar con marcas de otro nivel (no tan accesibles al pueblo llano) y su blog ya no eran tres fotos en el parque de su barrio sino que empezó a viajar a NY un día y a Tailandia otro (por ejemplo) sus publicaciones se enfocaron más al marketing, cambió de vida, y supo hacer de su imagen, su marca, y de ella, un producto.


Cuando uno ha estado expuesto al público de esta manera, que aunque no hable demasiado de su vida íntima todos la conocemos, y hemos visto como ha pasado de ser una chica anónima a alguien influyente en la moda, siempre surgen las envidias y las antipatías. Eso es ley de vida, porque en la vida real, pasa, sin necesidad de desfilar para Dolce y Gabanna. No es ético, ni correcto, y es un comportamiento a rechazar y condenar, son actitudes que en la sociedad moderna debemos corregir y erradicar, pero por desgracia son también sentimientos implícitos en el ser humano que en algunas personas tienden a aflorar con más facilidad que en otras.

Cuando los sentimientos de antipatía, rechazo o envidia contra una persona afloran en una persona, y ésta lo manifiesta, y no duda en hacer de la persona odiada el blanco de sus iras, se origina una situación de acoso que puede desencadenar en episodios cuya gravedad puede intensificarse hasta límites muy dañinos.

En un subforo de los Foros de la revista Vogue, un grupo de usuarias le tenía dedicado un hilo en el cual se narraba su actividad diaria con un exhaustivo control de lo que hacía y lo que no, a la vez que algunas personas no dudaban en expresar su opinión negativa acerca de ella así como su disconformidad ante la aparente buena racha que Alexandra atraviesa.

Ella lo sabía y ha grabado un vídeo denunciándolo, que ha tenido mucho bombo y que tras una campaña en redes ha concluido con el cierre de los Foros Vogue al completo sin excepción y sin miramientos.


Esto es lo que ha pasado y es un hecho, pero a partir de aquí es donde lanzo mis reflexiones al respecto.

Yo no conozco a Alexandra Pereira si bien sé mas o menos lo que ha sido su andadura. No dudo en que hasta llegar a tener hasta una marca propia de ropa haya trabajado mucho a base de viajar, hacer fotos, editarlas, publicar, hacer y editar los vídeos y todo el trabajo que conlleva esta actividad, intentando dar una imagen agradable siempre y mostrándonos su mejor cara. Creo que además debe ser una persona inteligente porque de no ser así, no estaría donde está. Lamento mucho lo que le ha pasado con este grupo de personas que la criticaban duramente a diario, e incluso veo bien que haya aprovechado el hecho de ser quién es para denunciar y poner fin a esta situación que tanto la estaba martirizando, pero yo en su lugar creo que hubiera empleado otros medios para frenar concretamente a las personas que resultan perjudiciales y veo un poco exagerada la desaparición de toda una comunidad de foros al completo en los cuales muchos usuarios encontraban y compartían información de muchos temas de lo más variado.  


Por parte de los Foros de Vogue, se han cometido muchos errores y la solución ha sido muy poco acertada, osea que lo que quiero decir es que no han sabido administrar los foros cuando estaban activos y tampoco han sabido como resolver el problema. No veo bien que Vogue corte por lo sano y destruya unos foros que como ya digo, servían de mucho y no sólo eran ya de moda o belleza. Si les estaba estorbando, más hubiera valido haber tenido más control sobre sus contenidos cuando estos estaban activos, ya que si viene Lovely Pepa a decir que durante 8 años se le ha acosado en ese foro, y efectivamente ocurre que durante mucho tiempo unas personas sueltan sapos y culebras sobre otra (famosa o no famosa) impunemente, me pregunto si no se podía haber puesto freno por parte de los moderadores a esta situación antes de que se desarrollase hasta ahora y así ahorrar un cierre chapucero y las molestias a la afectada.

El debate está servido y creo que la mitad de la gente opina a favor de la bloguera, pero también la otra mitad opina en su contra. Decía aquel, que era bueno que hablasen de uno, aunque fuera para mal. 

¿Vosotros qué opinais? ¿Cómo se abordado el tema por parte de Alexandra? ¿Y por parte de los Foros Vogue? De haber sido vosotros la persona afectada, ¿qué camino creéis que hubiérais tomado ante una situación desagradable de este tipo? 

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